La primera etapa se caracterizó por los estudios autodidácticos, los cuales se fueron fijando en la
medida en que iba desenvolviéndose, en el joven Blanco, la conciencia de sí mismo y de su existir en
el mundo; de sus emociones en la contemplación de la naturaleza y de sus reacciones ante los libros
que estudiaba y asimilaba siempre con sentido crítico.
Desde muy temprana edad, Julio E. Blanco presentó un intenso amor por el estudio, que realizó
mediante la lectura asidua de libros deliberadamente buscados y escogidos. A la edad de trece años ya había leído a Víctor Hugo, Chateaubriand, Lamartine y Alejandro Dumas, padre. Lecturas que absorbieron para entonces su mente y enardecieron su fantasía. Pero a partir de 1907 su espíritu empezó a encaminarse por otros rumbos, los de la ciencia y la filosofía.
De suerte que ya desde los 17 años, su carácter estaba bien encaminado en el proceso de su propia formación. En esas condiciones se da a la tarea de estudiar con fervor y entusiasmo las obras científicas de
autores alemanes e ingleses, tales como “Historia de la Creación de los seres según las leyes naturales”, “Enigmas del Universo”, de Kaeckel; “Luz y Vida, fuerza y materia”, de Buchner; “Nueva vida de Jesús”, de Strauss; “La Libertad”, de Schopenhauer; de Nietzsche “Así hablaba Zaratustra” y “Aurora”; de Wargner “Novelas y pensamientos”; de autores ingleses: “Origen de las especies”, “Mi viaje alrededor del mundo” y
“El origen del hombre” de Darwin; “Creación y evolución”, “El progreso, su ley y su causa”, de Spencer; “Conflictos entre la religión y la ciencia”, de Draper. De franceses: de Renán: “Estudios religiosos”, “El porvenir de la ciencia”, “El anticristo y la iglesia cristiana”, y de Voltaire “El Diccionario Filosófico”.
fuente: http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/huellas/14/Huellas_14_4_JulioEnriqueBlancoLaDimensionMetafiscadelaInteligencia.pdf
fuente: http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/huellas/14/Huellas_14_4_JulioEnriqueBlancoLaDimensionMetafiscadelaInteligencia.pdf

El artículo acá comentado en esta entrada es de la autoría de uno de los expertos conocedores de la obra de Blanco, el profesor Julio Nuñez Madachi, pionero en el el estudio de la obra del filósofo barranquillero que fundara la Universidad del Atlántico. A estos estudios se le suman los desarrollados por el colega Eduardo Bermúdez Barrera y el suscrito, René Campis. Ya hace cerca de tres lustros que venimos estudiando juntos la obra de JEB, y promoviendo su estudio en escenarios regionales, nacionales e internacionales.
ResponderEliminarEs de destacar el proyecto actualmente en curso para el rescate del archivo físico de JEB, actualmente en poder de sus herederos. Se trata de un estimado de entre 13.000 a 17.000 folios mecanografiados en tamaño oficio. La Vicerrectoría de Investigación, Extensión y Proyección Social de la Universidad del Atlántico se encuentra en la evaluación del proyecto para darle curso a la financiación. Se estima que el proyecto pueda estar culminado en un lapso de dos a tres años.
En el texto “la dimensión metafísica de la inteligencia” se puede observar que gran parte de los escritos de Julio Enrique Blanco van relacionados con la reflexión cultural de Colombia, sin embargo, era señalado ya que en Colombia no se consideraba la filosofía como una actividad necesaria o aportante a la sociedad y también porque creían que sus obras eran insignificantes ya que no se guiaban por el modelo de la filosofía alemán y no creían que Julio Enrique Blanco tuviese la misma capacidad de filósofos como Nietzsche. Como consecuencia del desinterés por los textos de Julio Enrique, este empezó a presentar ensayos sobre filósofos conocidos como Kant, pero aun así, hoy en día no se le da el valor suficiente que estos tienen y se piensa que se debe a su complejidad. Algunos lectores afirman que dichos ensayos no son fáciles de comprender debió al estilo que maneja, esto es palpable en comentarios como: 1“(...) Blanco, formado según parece, en la filosofía kantiana; usa un idioma áspero, hermético, imposible de digerir. Por esto mismo es difícil terminar la lectura de cualquiera de sus ensayos”. Y otros lectores afirman que se debe a la falta de entendimiento como se ve a continuación: 2“(...) dudo que haya un colombiano entre un millón que acierte a apreciar esa intención suya: aquí́, generoso amigo, el nivel mental no alcanza para desentrañar alusiones, así́ sean útiles como la que informa su trabajo (...) es fuerza decirles pan, pan; vino, vino, y aun así́, lo declaran a uno ininteligible, y hasta farsante, cuando son vehementes”. “Qué quiere decir Ud...? si ya sabíamos que nuestra manía de filosofar no tiene aún ambiente en esta cultura incipiente colombiana”.
ResponderEliminarDesde mi punto de vista, estos ensayos poseen un estilo muy propio de Julio Enrique Blanco y la única manera de entender su subjetivismo es leyendo y estudiando detalladamente su estilo. En conclusión es necesario leer sus textos para poder comprenderlos.
1VILLEGAS,Silvia. La honda significación de las intenciones de las palabras. http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/huellas/14/Huellas_14_4_JulioEnriqueBlancoLaDimensionMetafiscadelaInteligencia.pdf
2De López de Mesa a Blanco - Correspondencia, 1920. Un descuido critico. http://ciruelo.uninorte.edu.co/pdf/huellas/14/Huellas_14_4_JulioEnriqueBlancoLaDimensionMetafiscadelaInteligencia.pdf